Ethernet de alta velocidad: ¿Un terabit por segundo?

Con una demanda de velocidad cada vez más grande, un volumen creciente de datos y una mayor presencia de dispositivos conectados, surge la necesidad de evaluar y modificar protocolos y estándares existentes. Uno de ellos es el gobernado por el Grupo de Trabajo Ethernet 802.3, que en la actualidad entrega hasta un máximo de 100 gigabits por segundo. Sin embargo, un reciente reporte presentado por dicho grupo de trabajo revela que serán necesarias velocidades aún mayores. Por lo tanto, se ha anunciado la creación de un nuevo grupo que evaluará las condiciones para implementar un estándar Ethernet con velocidades que pueden estar entre los 400 gigabits por segundo, y un terabit por segundo.

El hardware con capacidad Gigabit es relativamente común en estos días. Las transferencias entre dos ordenadores dentro de una red local son mucho más ágiles, y casi se podría decir que se trata de una velocidad “suficiente” para esa clase de uso. Sin embargo, cuando pensamos en servidores interconectados, granjas enteras de sistemas que funcionan sin interrupción y que intercambian entre sí una cantidad cada vez mayor de datos, la necesidad de velocidades superiores se manifiesta de inmediato. Hay cada vez más gente conectada a la Web, sin importar que se trate de un ordenador en una escuela remota o el smartphone de último modelo en el centro de una metrópoli. Algunas de las proyecciones que presentó el Grupo 802.3 indican que basar los estudios en la cantidad de usuarios conectados a la Web es insuficiente. Las conexiones entre dispositivos móviles y ordenadores fijos llegarán a 16 mil millones en tres años. El volumen de tráfico también se verá afectado por otra clase de dispositivos, como consolas de juegos y televisores inteligentes, y el promedio de velocidad de conexión debería ascender a 28 megabits hacia el año 2015.



En otras palabras, se necesita un estándar más rápido, por lo que el IEEE ha anunciado la creación de un nuevo grupo de trabajo que se encargará de buscar consenso sobre cuál debe ser la “nueva velocidad” del estándar Ethernet. Si la tendencia se mantiene en los niveles actuales, las redes de los servicios más importantes de la Web necesitarán conexiones de un terabit por segundo hacia el año 2015, y diez terabits en 2020. Esta proyección tiene algunos elementos similares a la Ley de Moore, ya que el requerimiento de ancho de banda entre las redes principales se duplica cada dieciocho meses. La gran incógnita está en determinar qué tanto. De momento, hay dos opciones: 400 gigabits (50 gigabytes), y un terabit (125 gigabytes) por segundo.

La primera impresión nos llevaría a pensar en la velocidad más elevada, sin embargo, es necesario considerar dos factores muy importantes como son el costo y el tiempo. Apuntar a una velocidad de un terabit por segundo definitivamente incrementará los costos de implementación y demandará más tiempo, algo que en el universo tecnológico tiende a ser un lujo que se pueden dar muy pocos. Por otro lado, una velocidad de 400 gigabits haría a todo el proceso más sencillo y menos exigente en lo económico, pero requeriría de una actualización más cercana. Aunque son velocidades a las que les tomará mucho tiempo llegar a sistemas de escritorio (si es que lo hacen) es bueno saber que ya están trabajando en ello. Después de todo, nadie quiere una conexión lenta, y si el problema llegara a estar en la infraestructura, no hay mucho que el usuario pueda hacer de su lado.

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