Huawei y ZTE: ¿Amenazas a la seguridad?


Estamos acostumbrados a ver que una empresa demande a otra y busque aplicar una restricción en la venta de productos considerados ofensivos, pero en esta oportunidad la restricción llegaría por razones completamente diferentes. De acuerdo a un duro reporte emitido por el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, las empresas chinas Huawei y ZTE habrían violado leyes locales y negado su cooperación durante la investigación que duró cerca de un año. El reporte también anunció que ambas empresas son “una amenaza a la seguridad nacional”, ya que sus equipos podrían habilitar un canal de espionaje en el sistema de telecomunicaciones.

Hablar de tensiones entre Estados Unidos y China no es nada nuevo. Compiten en múltiples aspectos, y las diferencias culturales, políticas, sociales y hasta religiosas son gigantescas, todo esto bajo dos economías que están más relacionadas de lo que parece. También está el aspecto informático, que a decir verdad no es menos relevante. Se habla de una ciberguerra entre Estados Unidos y China, con intereses en ambos lados luchando por comprometer los sistemas del rival y revelar cualquier cosa que pueda otorgar una ventaja. Uno de los incidentes más “mediáticos” fue el de Google con el gobierno chino, bajo el marco de la llamada “Operación Aurora”, de la cual Google fue víctima. Pero ahora, las que se encuentran en la sartén son dos reconocidas empresas chinas: Huawei, el segundo fabricante de equipos de telecomunicaciones más grande del mundo, y ZTE, que tampoco está tan lejos.

Los dispositivos de Huawei (SmartAX MT883 en la imagen) y ZTE buscan ampliar su presencia en territorio estadounidense. Esta sería una de las razones detrás del informe.


Un reciente documento emitido por el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos recomienda que se excluyan los productos y partes de ambas empresas en cualquier operación de compra, que las compañías de telecomunicaciones estadounidenses busquen a otros vendedores para sus proyectos, y que se bloquee cualquier fusión o adquisición asociada a estas empresas. ¿La razón? Tanto Huawei como ZTE han sido declaradas como una amenaza a la seguridad nacional. Entre los puntos adicionales se mencionan “posible violación de leyes estadounidenses” y “falta de cooperación” en la investigación cuya duración fue de un año, que desencadenó en este informe. El comité expresó su preocupación al considerar que los dispositivos de Huawei y ZTE “podrían” ser usados como elementos de espionaje en territorio estadounidense.

Aproximadamente el cuatro por ciento de las ventas grupales de Huawei provienen del mercado estadounidense, mientras que en el caso de ZTE, el número oscila entre el dos y el tres por ciento. A principios de agosto pasado se reportó que Huawei había superado a Ericsson, convirtiéndose en el fabricante más grande en el mundo de las telecomunicaciones. Aunque sus móviles no están tan expuestos, su presencia a través de módems, routers, y “dongles” de todo tipo es impresionante. Huawei estaba negociando con ciertos bancos la posibilidad de una oferta pública para cotizar en bolsa antes del reporte. Voceros de Huawei calificaron el reporte como un “simple ejercicio para golpear a China” y una maniobra de “proteccionismo mal guiado”. Entre los primeros que han expresado dudas sobre Huawei y ZTE están los representantes Mike Rogers y Dutch Ruppersberger (imagino que deben recordar a este par). No es la primera vez que Huawei es puesta bajo sospecha (fue excluida en Australia y resistida en India por razones similares), algo basado en ciertos “beneficios” económicos que Huawei y otras empresas han recibido en su país de origen. La infraestructura de telecomunicaciones es un recurso delicado, y es lógica su protección. Sin embargo, el comité no debe olvidar una cosa: Casi todo se fabrica en China. Y hasta donde tengo entendido, hay muchos iPhones circulando por las calles estadounidenses...

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