Microsoft y su nuevo esquema de actualizaciones en Windows 8


Estamos a 11 días del lanzamiento oficial de Windows 8. Como muchos de nuestros lectores probablemente lo hayan notado, el martes pasado fue el clásico “segundo martes de parches”, durante el cual Windows 8 (y el resto de los sistemas) recibió varias mejoras y correcciones. Sin embargo, lo que ha puesto en marcha Microsoft aquí va más allá de un simple hotfix. En realidad, busca implementar un esquema a través del cual los usuarios puedan recibir actualizaciones al mismo tiempo que los OEM, y acceder a cualquier ajuste mucho tiempo antes de lo que demoraría la preparación de un Service Pack.

Si has estado buscando información sobre Windows 8 en las últimas horas, puede que te hayas topado con ciertos vídeos de entrenamiento para vendedores. Los vídeos no revelan nada que no conozcamos ya sobre el sistema operativo y su controvertida interfaz, pero es interesante saber que Microsoft ha reconocido que Windows 8 demandará un cierto tiempo de adaptación, en especial si consideramos la cantidad de ordenadores y tablets que llevarán preinstalado al sistema operativo. Por otro lado, Windows 8 también ha recibido una reciente actualización acumulativa, a pesar de que aún no está disponible. Los nuevos parches también se aplican a Windows Server 2012, que está entre nosotros desde los primeros días de septiembre, pero al parecer hay una buena razón detrás de este gran anticipo (unos 170 megabytes para la edición de 64 bits).

¿Acaso esto representa un cambio en la política de Microsoft sobre los Service Packs para sus productos?

 
De acuerdo a las palabras de Steven Sinofsky, existe un período de entre ocho y doce semanas entre el RTM y el lanzamiento de un nuevo sistema operativo. En ese período, Microsoft se encarga de desarrollar elementos asociados a Windows que puedan mejorar la compatibilidad y el rendimiento frente a nuevo hardware y software que sea utilizado por los OEM en sus productos finales. Estos elementos llegan en la forma de actualizaciones, y aunque podrían ser aplicados a otros sistemas en general, usualmente no están al alcance del usuario final sino hasta que se entrega el primer Service Pack. A partir de una mejora en sus sistemas de automatización de pruebas, Microsoft ha implementado un nuevo esquema “acelerando” estas actualizaciones “post-RTM”, por lo tanto, todas las copias de Windows 8 deberán estar igualmente actualizadas al momento de su debut.

Esta nueva actualización acumulativa se concentra en detalles de gran relevancia para el usuario, comenzando por mejoras en la eficiencia energética que incrementan la duración de las baterías, ajustes de rendimiento tanto en la pantalla de inicio como en las aplicaciones de Windows 8, mejoras en la reproducción de audio y vídeo, y mayor compatibilidad de controladores. Se trata de una decisión positiva por parte de Microsoft, pero instala el interrogante de qué sucederá con el concepto de Service Pack tal y como lo hemos conocido hasta ahora. Se acerca el momento de la verdad para Windows 8, y aunque no será el único sistema operativo que vea la luz durante octubre, ciertamente será el que más atención reciba de los medios.

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