Televisores de puntos cuánticos


Como el contenido que se emite por los televisores no es de su incumbencia y no pueden hacer nada para cambiarlo, podemos decir que las empresas tecnológicas han hecho un excelente trabajo a la hora de convertir en inteligente a la caja boba. Por lo menos en el ámbito que les corresponde, por supuesto. LCD’s, Plasmas, 3D, LED y ahora televisores de puntos cuánticos, una nanotecnología que Sony está sacando a luz de paulatinamente. Su misión es aumentar en un 50% el rango de colores que puede emitir un LCD y en el CES 2013 se mostró en acción.



Hace una década se inauguró una nueva generación de televisores, que encabezados por la herencia de los viejos (?) LCD, mostraron la realidad de una forma que hoy todavía nos resulta sorprendente. Mientras que todavía existen televisores de tubo en millones de hogares del planeta, Sony no deja de investigar sobre las tecnologías que mejoran la calidad de los televisores de última gama que tenemos en plaza. Para hacer esto se está enfocando en lo que los LCD vienen necesitando en términos de perfecta reproducción de imagen, que es la cantidad de colores capaces de emitirse, y para ello necesita hacer un cambio radical en la tecnología actual: remplazar la retroiluminación convencional para conseguir colores más puros.

 Para estos nuevos modelos bajo la nomenclatura QD Vision, Sony está utilizando nano partículas llamadas puntos cuánticos (Quantum Dots, de ahí el nombre) para mejorar significativamente el color de algunos de sus televisores de alta gama conocidos como Bravia.  Lo que consiguen estos puntos cuánticos es aumentar la cantidad de colores que se pueden mostrar en un 50%, lo que es un cambio radical. Esto marca la primera vez que los puntos cuánticos, que durante mucho tiempo han fascinado a los investigadores debido a sus inusuales propiedades electrónicas y ópticas, llegan a la producción masiva de la electrónica de consumo. La base del concepto está en que los puntos cuánticos emiten longitudes de onda de luz muy específicas, por los que los colores exactos que emiten se pueden ajustar al cambiar su tamaño.



Esta tecnología, investigada y desarrollada en el MIT desde hace una década, tenía una forma de trabajar muy parecida a la que se da en las pantallas OLED, a través de la puesta en acción de los puntos cuánticos para formar los pixeles en la pantalla y ser prendidos y apagados a través de un transistor electrónico. Todo iba bien en ese sentido, pero surgieron problemas relacionados a la dificultad para crear estas pantallas con muchas pulgadas de tamaño. Esto hizo que el producto que hoy vemos en acción en la CES 2013 sea un LCD modificado y sin retroiluminación.

La tecnología QD Vision elimina la retroiluminación y comienza el proceso de emisión a través de un LED azul convencional que produce un azul puro. A su vez, esta luz azul estimula dos tipos de puntos cuánticos que emiten colores rojo y verde puros, por lo que la luz final que pasa por los filtros es pura y no se desecha iluminación por longitudes de onda impuras, que es lo que sucede en los LCD convencionales. Conseguido esto, menos colores mezclados pasan el filtro y al no “lavarse”, producen imágenes más vívidas con colores más puros.

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